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…Yo lo intento…te lo juro,
yo daría si pudiera
todo cuanto aquí poseo
por vibrar cuando te acercas.
Mas no puedo obligar al corazón
a que lata con más fuerza,
cuando pronuncias mi nombre,
o me pides que te quiera.
Sabes que siento por ti,
cariño, amistad eterna,
que soy sincera contigo,
que eres mi luz y mi fuerza.

Pero amigo…en el amor,
ni se manda ni se juega,
el destino te lo envía
cuando menos te lo esperas…

Otoño que vas pasando
delante de mi ventana
triste otoño, fuerte viento
hojas marchitas que escapan,
¿adónde ireis ? yo pregunto
¿dónde estareis mañana?

Siento mi vida como esa hoja
que camina y no descansa
que va buscando entre sombras
una luz y una esperanza…

…Ya no puedo soportar más esta angustis,
ya no resisto el vacío que me apresa,
no me basta pensar que desde el Cielo,
velais por la hija que dejasteis en la Tierra.

No me basta contemplaros en las fotos
no quiero poneros flores…ni encenderos velas,
quiero que compartais conmigo esta vida,
no quiero esperar a esa otra que llaman vida eterna…

…No busques fuera de ti
la fuerza que llevas dentro,
ten valor, mantente erguida,
todo tendrá su momento.

No tengas prisa mi niña,
yo entiendo tu sufrimiento,
han sido demasiados golpes
para un cuerpo tan pequeño.

Sin embargo…tu interior,
es tan grande, tan inmenso,
que toda el agua del mar
podría guardarse dentro…

¿Me quieres? Le preguntaba…

– Sabes que sí…vida mía.

Y yo miraba sus ojos
y no hallaba la mentira.

 

…- ¿Y qué pasó niña mía?
Habla, no guardes nada en tu pecho.
Deja que sangre la herida.

– Todo acabó. Se marchó.
Yo contemplé su partida.
Y no quise escuchar a nadie
ni tan siquiera a mí misma…

Llueve…
del campo viene un suave olor a tierra mojada.

Tierra dura de Castilla,
el viento que se azota entre tus ramas
es como un susurro de la tierra
que viene a recordar lo bella que eres, Soria amada.

Tierra cantada por tantos y tantos poetas;
tierra por mí una y otra vez soñada
tan árida, tan fría, tan adusta,
pero a la vez tan sensible, cálida y apasionada.

Llueve…
del campo viene un suave olor a tierra mojada.

…Luna que envuelves mi alcoba
con la luz de tu mirada,
deja que en tus brazos duerma
esta noche acurrucada.

Y cuando el sueño me venza
quizás…de estar tan cansada,
ve corriendo hasta su lado
pero no le digas nada…

…Quiero embriagarme con el aroma que desprendes,
subir al Espino…rezar por ella,
dulce niña que murió en tus brazos,
bellos versos que la inmortalizaron
y que tanto leí y leí cuando era pequeña.

Yo deseaba ser Leonor…tanto la amabas
que sentía celos de una muerta.

Mi niñez transcurrió a tu lado,
yo crecí aprendiendo tus poemas;
cuando otras niñas jugaban a la comba,
yo soñaba con Castilla, con el Duero,
con la Laguna Negra…

Cuando me falten las fuerzas,
cuando mis brazos te busquen
y se cierren con tu ausencia;
no llores por mí ni pienses
que tu culpa es mi pena…
búscame en un verso perdido,
búscame en una noche serena,
búscame en el plenilunio…
en una tarde violeta,
en el azabache de tus pupilas,
en el aroma del campo,
en el sentir de la tierra…

Existe una línea tan fina,
que apenas si puedes verla,
que apenas si la adivinas.

Te quise, tú bien lo sabes,
te quise más que a mi vida,
intenté ser para ti
puerto y a la vez orilla…

…Imagino en mi mente los álamos,
te veo junto a ella tomándole la mano,
niña-mujer que tanto amaste
y que por siempre has amado.

En Soria quedó tu recuerdo…
enterrado pero no olvidado,
¿qué tenías que así inspiraste
al más grande poeta sevillano?…

…Castilla de mi niñez…
Castilla que tanto amo,
paisaje árido y yerto,
tarde gris…azul Moncayo.
Quiero perderme en tus calles,
olvidar todo lo antaño,
tibio sol, viento que soplas…
mi dulce y fiel aliado…

Es el susurro del viento,
es la tarde fría y cárdena,
es el líquido preciado
que por tus mejillas resbala.

Es la noche compartida,
un suspiro que se escapa
es dolor, es sufrimiento,
es pasión, es añoranza…

Es la distancia que une,
es la ausencia, la tardanza,
dos manos entrelazadas,
es la ilusión, la esperanza…

…Luna que envuelves mi alcoba
con la luz de tu mirada,
deja que en tus brazos duerma
esta noche acurrucada.

Y cuando el sueño me venza
quizás…de estar tan cansada,
ve corriendo hasta su lado
pero no le digas nada.

Sólo acércate en silencio
y con la voz apagada,
dile que él es mi pecado,
mi deseo y mi desgracia…

Qué quieres? … me preguntabas
mirándome con tus ojos negros.
¿Qué quiero?…¿no lo imaginas?
quiero tenerte…que seas mi dueño.

Quiero sentir tus caricias
marcadas a fuego lento,
quiero probar el agridulce
sabor que tienen tus besos…

Quiero alcanzar una estrella,
quiero poseer el Cielo,
quiero que el mar te susurre
mi nombre a cada momento…

Dicen que del amor al odio
existe una línea tan fina
que apenas si puedes verla,
que apenas si la adivinas.

Te quise, tú bien lo sabes,
te quise más que a mi vida,
intenté ser para ti
puerto y a la vez orilla.

Pero tú ya no eres tú,
ni tu mirada es la misma
y aquellas palabras dulces
sólo son viles mentiras…

…Mas la dulzura de una noche
apenas duró un momento;
y las palabras de amor
se trocaron en silencios.

Huiste como quien huye
apresurado de un fuego,
y me dejaste vacía
o llena de sufrimiento…

¿Sabes qué es lo que se siente
cuando todo te da la espalda?
¿Sabes qué es vivir un sueño
que dura apenas un alba?
¿Sabes acaso lo que es
que destruyan tus ilusiones,
que no te valoren nada?

Que piensen que eres una muñeca,
un juguete al que cruel tratan,
una mujer a la que se puede
engañar con falsas palabras.

Ese es el cuadro que pintan,
esa es la imagen forjada
por personas sin sentimientos
que juzgan, condenan y matan…

Quiero ser…

Sonrisa en tu tristeza.
Ilusión en tu esperanza.
Compañía en tu soledad.

Quiero ser…

Motivo de tu paz.
Motivo de tu dicha.
Motivo de tu amor.

Me dijiste que me amabas,
que era tu orilla y tu puerto,
que era una noche tranquila
en tu tormentoso cielo.

Yo te di lo que tenía…
mi alma… mi mundo entero
y me aferré a tus palabras
y guardé bien tus secretos.

Una tarde polvorienta
de mediados de febrero
un hombre vino a mi casa
y me contó tu misterio.

“Está casado, mi niña,
está casado…y lo siento,
pues sé que te estoy clavando
un dardo con ponzoñoso veneno”.

Alguien tenía que decírtelo,
y a mí…a mí me tocó hacerlo…

Esta entelequia me devora lentamente,
esta soledad que nunca me abandona,
esta distancia que el destino nos ha impuesto,
este amor que nunca llega…que se escapa
cual pez escurridizo entre las manos
cual brisa que deambula entre las ramas…

…Fuimos cómplices, amantes
amigos y compañeros,
compartimos tantas cosas…
risas furtivas y miedos.

Nunca me importó nada,
ni las envidias ajenas,
ni las crueles palabras…
yo creía sólo en ti
tú eras toda mi esperanza.

Cuando la vida te golpea
y te deja tan marcada,
piensas que el sufrimiento no duele,
que estás a fuego forjada.

Mas no es cierto…y una lágrima
sin quererlo se te escapa
y una opresión en el pecho
te impide articular palabra…

…El vello se me erizaba
cuando rozabas mi cuello…
tus labios se deslizaban
con dulzura, con esmero,
yo no sé lo que sentía
temblaba…como esa rosa
que acaricia suave el viento.

Mi cuerpo abierto a la vida
te buscaba con impaciencia, con miedo…

…Óyeme viento, escucha
tú que puedes volar lejos
lleva mi llanto y mi pena
allá donde está mi sueño.

Dile sin que él lo sepa
que soy yo quien te ha enviado,
que sufro su ausencia en silencio,
que mi cuerpo se marchita,
que su voz es mi tormento.

Dile que en las noches solitarias
siento su beso en mis labios
dulce miel que me envenena
muerte que vienes llamando…

…Alargo mi mano para tocar la tuya
y cuando ya la siento cerca
te desvaneces cual humo de una hoguera,
apenas te distingo entre la niebla.
¿Acaso eres fantasma, espíritu o quimera?
No lo sé…ojalá supiera
qué loco deseo hacia ti me arrastra
qué loca pasión hacia ti me lleva.
Soy consciente de que eres inalcanzable,
lo sé…lo asumo…lo acepto…
pero no pretendas
que olvide la ternura de tus ojos,
la miel y el veneno de tus labios…

…Me dicen que no me ilusione
con una caricia tuya, con un beso,
que finges cuando me abrazas,
que mientes en todo momento.
Pero …¿sabes? no me importa,
tal vez te cueste creerlo,
toda mi vida pasada
la cambio por un silencio
compartido en una noche
toda llena de misterio.

Yo no sé lo que es amar…
no sé lo que late aquí adentro…

Ya no quiero soñarte cada noche,
ya no quiero pensar en tu ribera,
ya no quiero imaginar tu campanario
donde ya habrá anidado una cigüeña.

Llegó el momento…está temprana la primavera,
hermosa tierra que despiertas a la vida
pronto pasearé por tu alameda.

Quiero embriagarme con el aroma que desprendes,
subir al Espino…rezar por ella,
dulce niña que murió en tus brazos,
bellos versos que la inmortalizaron
y que tanto leí y leí cuando era pequeña.

Yo deseaba ser Leonor…tanto la amabas
que sentía celos de una muerta…

…Recuerdas
cuando el azul era un sueño,
cuando la tarde era mañana
y la noche universo.

Aquel tiempo
cuando yo te miraba
y tú me sonreías
y el amor era nuestro.

Qué bellos momentos
cuando tus ojos me buscaban
bajo el cálido sol
y yo iba a tu encuentro.

Recuerdas
aquellos látidos nuestros,
nunca latieron mejor
unidos ambos a un tiempo.

Dulce primavera…
de frases cortas
de brisa suave
de flores nuevas…

Paseo la mirada vagamente
de un sitio para otro,
buscando en el espacio ansiosamente
un punto luminoso…
algo vivo, alegre,
capaz de volver la luz
a mis apagados ojos.

Tristes y mortecinas pupilas…
¿por qué buscais inútilmente
algo que os devuelva la vida
si la oscuridad os ha invadido eternamente?

Una luz aparta las tinieblas
y en esa luz hay un rostro sonriente,
que tantas veces habeis retratado
y con amor acariciado dulcemente.

Mis engrisecidos ojos
van tornándose de atardecer
de mar, embravecido de olas,
mis labios…

 

 

Un tibio rayo de sol
intenta calentar la tierra
¡qué fría está la mañana!
¡qué paz se respira en ella!
qué  bella tierra soriana;
los álamos, las riberas,
ese río que te baña
– río Duero por más señas –
en cuya orilla quizás
alguna enamorada tiembla.
Tu nombre Soria, he grabado
como a fuego en mi cabeza,
y en la corteza…

Bajo un cielo sin estrellas
busqué tu dulce mirada,
tú rehuías a mis ojos
que en silencio suplicaban,
la tibieza de tus labios,
el ardor de tus palabras.

Deja que sienta otra vez
tu cuerpo sobre mi espalda,
apenas si queda tiempo…
“debo de partir mañana”.

La vida me ha cobrado caro
sin haberme dado nada;
esta noche es sólo mía
deja que en ella se hagan,
realidad mis ilusiones
cierto mi cuento de hadas…

El astro rey se miraba en tu hermoso pelo negro
yo me reflejaba en tus ojos,
ojos profundos y tiernos que calmaban mis
pesares y aliviaban mis tormentos.

¿Qué es esto que yo he sentido
cuando he rozado tu cuerpo?

Mis piernas no me responden
si quiero ir a tu encuentro,
las palabras en mis labios
enmudecen al momento y me estremezco
cual hoja dorada que arrastra el viento
cuando pronuncias mi nombre…
¿Qué es esto que estoy sintiendo?
Sé que no eres para mí, mas…
ajena a este sufrimiento, está la felicidad
saber que yo no había muerto,
que puedo sentir y siento
que puedo amar en silencio
que tu presencia…

Pude ser tuya y tu mío
pude amarte, ser tu esclava
beber sedienta en tu boca…
…y nunca sucedió nada.

Te tuve tan cerca de mí
me miraba en tu mirada
rozaban mis dedos tu piel…
…y nunca sucedió nada.

Qué nadie diga tu nombre
qué digan todos que has muerto
qué sólo el eco responda
a mi suplicante ruego.

He vagado taciturna
por los pliegues de tu cuerpo,
he buscado paz en tu tormenta
y abundancia en tu desierto,
amor en tu indiferencia
y ardor en tu transido hielo.

Nadie responde a mi queja
estoy sola con mi lamento.

Te marchaste con el alba…
yo sentí un estremecimiento
cuando rozaste mis labios
con un tibio y suave beso.

Y dejé que te marcharas
y lloré por ti en silencio
y te vi en lontananza
como un pájaro sin dueño.

Quise correr tras de ti
y revelarte mi secreto,
decirte que en mis entrañas
llevaba el fruto de nuestro encuentro.

Pero ya habías partido
a buscar lugares nuevos,
a llenar tu monótona existencia
de amores, risas y sueños.

…Adios le dije a aquel hombre
que fue en todo mi maestro
y traté de arrancar su nombre
de mis labios casi yertos.

Pero una vida crecía
en mi vientre todo trémulo,
y yo quería olvidarte
pero dentro de mí estaba tu recuerdo.

…Qué nadie diga tu nombre
que digan todos que has muerto
qué sólo el eco responda
a mi suplicante ruego.

Me han dicho que no te quiera,
que eres malo y embustero
que me vas a hacer mucho daño,
que sólo soy parte en tu juego.

Me dicen que no te abra
la puerta de mi secreto
que no pase por tu calle
ni mire tus ojos negros,
ni tiemble cuando te vea
ni sonría a tus requiebros,
ni sienta un escalofrío
si me rozas con tus dedos;
…que eres tú mala cosecha
y en la aridez de tu suelo
nada florece ni vive
todo es ponzoñoso y negro.

Tarde vienen a avisarme,
pues ya probé tu veneno
aquella tórrida tarde
grabada en mi pensamiento.

Me embriagué con tus caricias,
me emborraché con tus besos,
creí todas tus mentiras,
me aferré con fuerza a tu cuerpo.

Sólo te tuve esa tarde
ya no volvimos a vernos,
el Cielo fue mi testigo
la hierba fue nuestro lecho.

Todos vienen a decirme
que no caiga en tus redes,
que ya eres “perro viejo”;
tarde llega la advertencia,
tarde sí, mas no me arrepiento de ello,
el vacío de mi vida
lo lleno con tu recuerdo.

Cuenta la mitología griega
que el Dios del vino Dionisios
fue encargado de enseñar a los mortales
el cultivo de la vid con total mimo.

Jumilla fue la escogida
por los dioses del Olimpo
tierra que escondes celosa
en abrazos retorcidos
racimos de sangre y oro
muestras del hacer divino.

Dulce, tinto, rosado,
de color blanco o morado,
tú deleitas los paladares,
néctar que has inspirado
a escritores y poetas,
músicos y hasta el más profano.

El vino es nuevo en cada sorbo
su elaboración es lenta,
mas cuidan tu soledad
en barricas de madera
hombres curtidos a fuego
con infinito amor y paciencia.

En esta serena noche,
noche de amigos, de fiesta,
hagamos todos un brindis
con el vino de nuestra tierra.

Brindemos porque haya paz,
porque se acaben las guerras,
porque el hombre sea libre
sin ataduras ni rejas.

Brindemos porque la envidia
en humildad se convierta,
porque los niños sonrían
y no pierdan la inocencia.

Alcemos todos la copa,
bebamos con indulgencia
pues el vino como todo
en moderada prudencia,
es bálsamo para el alma,
alivia nuestras dolencias,
alegra los corazones,
renueva ilusiones añejas.
Bibere humanum est, ergo bibamos…
Beber es humano, luego bebamos…

Por el amor.
Por Jumilla.
Por la tierra.

Siento tanto frío esta cárdena tarde…
madre, si pudieras acurrucarme en
tu regazo como antes…
si pudiera sentir el calor tibio de tu beso,
si pudiera recordar tu voz al menos un instante.

Madre…quiero pensar que estás conmigo
aunque no pueda verte ni tocarte,
quiero pensar que lloras con mi llanto,
que calmas con tu amor todos mis males.

Quiero seguir siendo “tu pequeña niña”…
¡Dios mío! ¿por qué te la llevaste?
¿por qué dejaste mi vida tan vacía?
¿por qué la arrancaste de mi lado?
no fue justo…Tú lo sabes…

Yo era tan sólo una niña
y ella…ella, Señor, era un ángel,
deseabas que estuviera contigo
pero quizás no pensaste…
que era lo único que yo tenía,
que la amaba más que a nadie,
por mucho amor que recibas…
…nada puede compararse al de una madre.

Si yo supiera que me amas…
¡Si tú me amaras!

Tú,
que de ti nada sé
y lo sé todo;
que te vi un instante
y eternicé tu imagen,
que te revelas a mis ojos inocente,
y a mi alma te asomas
con acento diferente.

Tú,
que fiel en mi memoria
te llevo para siempre;
que todavía me llega tu sonrisa
después de verte,
y me adentro en tu mirada
todavía…
Yo sé que sueñas
un sueño adolescente;
que tu despertar es feliz
y que tu tarde es triste.
Sólo me basta pensarte
para hallarte;
para descubrir que eres sonrisa
y adivinar que eres mirada;
que eres sin tú saberlo
lo que mi corazón reclama.

Si yo supiera que me amas…
¡Si tú me amaras!

Romperías mi noche
con tu luz
acabando en un segundo
con lo que soy;
con este tiempo vacío
donde la soledad me enreda,
donde me quema la agonía
y la tristeza me domina;
tiempo oscuro
que no quiero ni vivirlo.

Y sin embargo…
¡Si tú me amaras!

Que subí a la torre más alta
con tu sonrisa,
y llegué a la más alta estrella
con tu mirada.

¡Si tú me amaras!tu alma y mi alma
se fundirían…
igual que se funden dos llamas en el aire,
igual que se funde un verso en el misterio
igual que se funde un sueño en el amor.
Hasta la eternidad de vivir que no pretendo
si tú me amaras, desearía,
porque quisiera entrelazarte eternamente
con el querer de mi corazón,
y con mi alma susurrarte
los secretos del amor.

Y más allá…
contigo,
dejar de ser algo
para ser nada……para ser todo.

Qué ignorante pensamiento,
los días son distintos
lejos de mí
con el corazón te siento.
Pero mi alma
ve tan clara a la tuya,
que pareces querer
enamorar al viento,
esta idea mía…
este tormento.

Si yo supiera que me amas…
¡Si tú me amaras!

Que sin saberlo
ya mi pensamiento te ha querido.
Si alguna vez lo confesaras,
entonces creería en ti,
sólo en ti
cuerpo
alma
voz,
sería como sentir
sangre de amor por las venas
y palpitar incierto en el corazón.

Mi noche se llamaría Universo,
y entonces comprendería
que eres algo más que una sonrisa,
algo más que una mirada;
que eres en cuerpo y alma
el amor que yo esperaba
y la voz que a mí me habló.

Feliz…
sería la palabra más perfecta,
feliz de ser yo quien te sigue
y ser tú quien me busca,
feliz de ser nosotros.

¡Si tú me amaras!
entonces mi paz sería infinita
y caminaría contigo,
contigo siempre……
y entonces viviría… ..

En el silencio de tu ausencia
viví largos y largos años,
alimentando esperanzas,
engañándome a mí misma
para continuar respirando.

No quería darme cuenta
que sólo fui en tu regazo
una muñeca que tomas
y abandonas más tarde
porque ya estás cansado.

Juguete que cruel usabas,
y entre tretas y entre engaños
me ibas poco a poco convenciendo
de que yo era el sueño
que tú anhelabas tanto.

Mentira…todo mentira,
falsas palabras, falsos abrazos.
falsos besos y caricias
veneno que vas entrando
y en mis venas te cobijas
alimentando mi odio y mi desengaño.

AL VIENTO VOY A CONTARLE
LA PENA QUE LLEVO DENTRO
AL VIENTO QUE VA Y VUELVE……AL VIENTO

PENA NEGRA, PENA AMARGA
QUE TE CEBAS EN MI CUERPO
P
ENA QUE ME ESTÁ MATANDO
PENA QUE A NADIE LE CUENTO

MALDITO SEA…
MALDITO EL DÍA DE NUESTRO ENCUENTRO;
PORQUE CREÍ EN TUS PALABRAS
PORQUE CREÍ EN TUS BESOS
PORQUE CREÍ QUE ME AMABAS
PORQUE TE CREÍ SINCERO.

TUS OJOS YA NO TIENEN BRILLO,
TUS LABIOS YA NO SON TIERNOS
Y TU ROSTRO QUE OTRAS VECES
ERA CÁLIDO Y RISUEÑO;
HOY ES UNA MUECA FRÍA,
DURA Y LLENA DE RESENTIMIENTO.

DONDE UNA VEZ HUBO LUZ
HOY TODO ES OSCURIDAD Y SILENCIO.

A TI VIENTO QUE ME ESCUCHAS
Y TE MECES EN MI PELO
A TI QUIERO PREGUNTARTE
¿DÓNDE SE FUERON MIS SUEÑOS?
¿DÓNDE ESTÁN MIS ILUSIONES?
¿
DÓNDE MIS SENTIMIENTOS?

DIME ACASO SI LOS VISTES
D
IME POR QUÉ NADA SIENTO
¿POR QUÉ ME ESTÁ QUEMANDO EL ALMA?
¿POR QUÉ NO SE APAGA ESTE FUEGO?
LAS DUDAS SIEMPRE ME ASALTAN
¿POR QUÉ NO TENGO SOSIEGO?

VIENTO FRÍO QUE ME ENVUELVES,
LLÉVATE MI QUEJA LEJOS…
DONDE YO NO PUEDA OIRLA
ALLÁ…DONDE NO HAY REGRESO.

EN LA VIDA QUE ME QUEDE,
SI ES VIDA MORIR POR DENTRO
NO QUIERO RECORDAR SU NOMBRE,
NO QUIERO RECORDAR SU CUERPO,
NO QUIERO RECORDAR NADA,
QUIERO BORRAR SU RECUERDO;
PERO SI UN DÍA MUY LEJANO
QUIZÁS CUANDO SEAMOS YA VIEJOS,
TÚ RECONOCES EN SUS CANAS
A AQUEL HOMBRE DE MIS SUEÑOS;
QUIERO QUE TE ACERQUES VIENTO,
QUE TE ACERQUES MUY DISCRETO
Y LE SUSURRES AL OÍDO
MUY DESPACITO…MUY QUEDO,
QUE YA LO HE PERDONADO
QUE NO HAY RENCOR EN MIS VERSOS
Y QUE GUARDO EN MI MEMORIA
ALGUNOS BELLOS MOMENTOS.

Bajo un cielo sin estrellas
busqué tu dulce mirada,
tú rehuías a mis ojos
que en silencio suplicaban,
la tibieza de tus labios,
el ardor de tus palabras.

Deja que sienta otra vez
tu cuerpo sobre mi espalda,
apenas si queda tiempo…
“debo de partir mañana”.

La vida me ha cobrado caro
sin haberme dado nada;
esta noche es sólo mía
deja que en ella se hagan,
realidad mis ilusiones
cierto mi cuento de hadas.

¿No ves que me aferro a ti
como la ola a la playa?
¿Qué pretendes que comprenda?
¿Por qué no me dices nada?

Tu mutismo se ha clavado
como un cuchillo en mi espalda.
No respondes a mis besos,
tu indiferencia me extraña,
dices que es por mi bien,
¿con qué derecho me mandas?

Mi noche inolvidable…
¡qué noche tan desdichada!

Has dejado que me marche
sin decirme que me amabas.

Te odiaré por lo que hiciste,
te odiaré con toda el alma,
pero en mis manos vacías
o llenas de tanta nada,
aún brilla con luz muy tenue
una pequeña esperanza.