Ya no quiero soñarte cada noche,
ya no quiero pensar en tu ribera,
ya no quiero imaginar tu campanario
donde ya habrá anidado una cigüeña.

Llegó el momento…está temprana la primavera,
hermosa tierra que despiertas a la vida
pronto pasearé por tu alameda.

Quiero embriagarme con el aroma que desprendes,
subir al Espino…rezar por ella,
dulce niña que murió en tus brazos,
bellos versos que la inmortalizaron
y que tanto leí y leí cuando era pequeña.

Yo deseaba ser Leonor…tanto la amabas
que sentía celos de una muerta…

Anuncios